Guatemala, cuyo nombre se suele traducir como “tierra de árboles”, es conocida por sus extensos bosques, sus raíces indígenas y su fértil suelo volcánico. Los bosques de Guatemala fueron fuente de alimento, medicina y materiales de construcción para los antiguos mayas. Hoy, la mayor parte de la tierra ha sido deforestada para una agricultura extensiva que abastece a grandes corporaciones. 

Guatemala jungle

Aun así, en el norte del país todavía encontramos la Reserva de la Biosfera Maya, en Petén, un tesoro ecológico de América Latina. Nos inspira el trabajo de Rainforest Alliance: según la organización, gracias a la forestería comunitaria se crearon más de 100 empresas forestales y 12,000 empleos, incluidos puestos de liderazgo para mujeres, y su programa ha beneficiado a más de 45,000 personas mientras protege el medio ambiente. En 20 años de proyecto, la deforestación llegó a ser casi nula. Proteger el bosque es posible con el apoyo adecuado. 

Farmers and women collectives in Las Victorias cacao forest.

En Give Back to the Source nos preguntamos si un trabajo así es posible en lugares como Suchitepéquez, un departamento donde lo que antes fue un bosque exuberante hoy es tierra de monocultivos de palma, caña de azúcar, hule y más. Con un sistema parecido, que incluya a la comunidad, valore el bosque y apoye el liderazgo de las mujeres, podría crecer un ecosistema rico que beneficie a todos. Creemos que un proceso así puede florecer, con una expresión distinta a la de la selva de Petén, y que requerirá mucha paciencia, porque parte de un enfoque regenerativo y echa raíces en suelos degradados. 

Hoy en Guatemala quedan muy pocos bosques vírgenes. El país está entre los diez más afectados por el cambio climático, lo que se traduce en más desastres naturales: inundaciones, erosión, sequías extremas y mucho más. Como consecuencia, la migración está aumentando. Productores, jóvenes y madres dejan las comunidades agrícolas en busca de mejores oportunidades, la mayoría hacia Estados Unidos. Ese camino suele ser irregular, costoso y peligroso. 

Byron, organic cacao entrepreneur

Mientras tanto, algunas personas de la comunidad encuentran valor en la agricultura orgánica, como Byron, emprendedor de cacao orgánico de Patulul. En una entrevista, Byron nos compartió: “Vi la abundancia dentro de la naturaleza, y me alegra mucho ver cuánto producimos cada temporada. Es porque cuidamos la tierra, y ella nos da mucho cacao. Me ponía triste ver a tanta gente usando productos químicos aquí. Con mucho gusto compartiré mi conocimiento con la comunidad para que cambie su forma de producir cacao. Tomará tiempo, pero creo que es lo mejor para nuestra comunidad.”

Creemos que, si apoyamos y valoramos a más personas como Byron, veremos un cambio verde que nazca de las propias comunidades agrícolas. Para lograrlo, hace falta acceso a conocimiento, recursos y colaboración. 

Cambiar nuestra cultura agrícola es una acción urgente en todo el mundo. Queremos proteger el suelo, la biodiversidad y la salud. Creemos que todos los actores deben participar: comunidades locales e internacionales, productores y consumidores, hombres y mujeres. Necesitamos soluciones que integren y valoren a todas las personas que forman parte del cambio que queremos ver. Un futuro verde para Guatemala no es solo un bosque sano y productivo, sino también una comunidad agrícola próspera detrás de él. protect the soil, biodiversity, and health.We believe that every actor in the industry must be involved: local and international communities, producers and consumers, as well as men and women. We must encourage solution that integrates and values everyone involved in the change we want to see in the world. A green future for Guatemala isn’t only a healthy and productive forest but as well a striving farming community behind it.